Recorrido por la figura y el tiempo del controvertido rey Batallador
Todos los que tenemos algún tipo de interés en la Historia, ya
sea como mero entretenimiento, vocación o, pocos son los elegidos,
profesión, nos sentimos atraídos por algún personaje histórico en
concreto. Y aunque, por suerte, a día de hoy la Historia se ha
convertido en algo más que el simple relato de las personalidades
poderosas y principales a lo largo del tiempo, no he podido evitar
dedicar mi primera entrada a uno de esos personajes que despertó
en mí interés, curiosidad y, porqué no decirlo, desconcierto
durante la carrera. Sí, como habréis adivinado se trata del monarca
cuyo nombre aparece como título de la entrada, Alfonso I de Aragón,
más conocido como El Batallador, que reinó en Aragón y Pamplona
entre los años 1104 y 1134. Treinta años que se debieron hacer muy
largos, sobre todo a sus enemigos, porque a los reyes no se les suele
dar un apodo por casualidad; por ejemplo: al pobre Sancho I de
León, el Gordo, del que se dice que tenían que transportarlo en
carreta.