Una
ventana a Egipto desde Madrid
El Templo de Debod se ha convertido en
visita obligatoria para todos aquellos visitantes de la capital. Y no sólo por
el hecho de poder ver un templo de estas características en Europa,
sino también de disfrutar de, dicen, uno de los mejores puntos de la
ciudad donde admirar una bonita puesta de sol. El monumento está
situado en la Colina de Príncipe Pío, lugar donde se llevaron a cabo los
tristemente conocidos fusilamientos del 2 y 3 de mayo que Goya retrató (aunque
nunca los presenció), en lo que antiguamente era el conocido como Cuartel de la
Montaña. Hoy en día, los alrededores se convierten en un lugar ideal para
hipsters con cámara, turistas, guiris (hay que diferenciar), fotógrafos, novios
haciéndose fotos de boda, gente con ganas de pasear, gente con ganas de
sentarse en un banco a disfrutar, niños, perros, gente animada que toca varios
instrumentos y ameniza la tarde, botellones y, por supuesto, policía. Como para
perdérselo.